Thursday, March 05, 2009

Cinderella



K trae de vuelta una bolsita con dos regalos. Una caja de esos tés que a mi me enloquecen y que preparo en mi tetera china made in china bought in Chinatown (que al final puede llegar a ser industria paraguaya y who knows y do we care) y una suerte de zapatillas de cristal de Cenicienta pero en 100% PVC o plástico o algún material blando, traslúcido, transparente y a prueba de agua y probablmente muy antiecológicos. Son como la miminez total. Y cuando digo “qué mimino” digo esa cruza entre que amor, qué divino, que chiquito, que piecitos amorosos me hacen que dan ganas de bailar. Si fuese japonesa sería una reina. Como viene la mano, tintorera. Y ahí ando por la vida en un día de lluvia como ayer en mis super slippers cinderella de cristal a todo riesgo de que el taxi se me convierta en calabaza y el príncipe azul no me reconozca y me pase de largo.

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Monday, October 27, 2008

Birthday present


Nenas
Eliminamos a la negra de Prune, le damos un break, la Kipling se ahorcó con el mono. Chus ya la vio live, para las otras. Senkiu. Me pega divino con unas plataformetis al tono.

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Sunday, September 21, 2008

Pseudo Silk Kimono






Huddled in the safety of a pseudo silk kimono wearing bracelets of smoke, naked of understanding.
Por un momento creí estar de acuerdo con Marillion y me convencí de que cualquiera de mis dos kimonos era una opción segura. Hasta pensé en levantarme el pelo en un rodete con mis palitos pero después temí verme colocada detrás de alguna barra de sushi cortando sashimi en pleno casamiento. Desistí. Dejé las opciones de kimono encima de la cama. Revisé frenéticamente mi placard en bolas, con el pelo chorreando, odiándome por haber dejado todo para último minuto y con unos tacos negros como única decisión de vestuario. Después, repitiendo lo que toda mujer repite un viernes a la noche antes de salir sin haber pasado por el shopping: ¡No tengo un carajo qué ponerme!
F me charla por teléfono mientras yo pruebo opciones y relato.
-No tengo ropa, literalmente. NO TENGO RO PA. Decí, boluda que la moda de ahora es un divague y cualquiera manda cualquiera. Iba por el kimono pero vos víste, no sé si da para la Rural. De repente me mandaban a repartir Niguiris atrás de la barra. Sale strapless negro con un coso de Anthropologie…
-¿Qué coso?
-Un coso trasparentón. Ah, y el collar que le tengo que devolver a V que me vuelve a sacar de un apuro.
Llego a la iglesia tarde, muy tarde. Los novios ya están en el altar. Una señora entra con su marido todavía más tarde que yo. Lo mira con cara de angustia.
-Es con misa.
Le hago señas con la cara para que se tranquilice, le digo que no, que no se preocupe, que es un salmo nomás. Cuando los novios salen agarrados del brazo, un señor alto que habrá sido buenmozo en su época trata de desplazarse despacio hasta el costado para verlos salir. Lo miro y creo que tiene Parkinson. Su hijo lo lleva del brazo y me pregunta si los dejo pasar. Instantáneamente me corro y dejo que el señor me tape la ya poca visión que tengo dese mi altura. El hijo le sostiene la espalda. A mí se me escapa un lagrimón y ni siquiera llegué a ver a la novia.
La mesa es una mesa 100% local. No hay una sola cara que no conozca. Tranquilidad. Parejita, parejita, parejita, parejita, otra más, el solterito canchero y yo. Hermano menor de íntimo amigo. Casi un hermano, un primo.
Sorprendentemente los pibes balón se comportan y sorprendentemente el DJ no arranca con:
a) be sure it´s true, when you say I love you.
b) Start spreading the news…
c) Insertar opción predecible.
Bailo. Conforme con haber dejado el kimono en casa. Saludo gente. Bailo un poco más y nuevamente repito la misma frase que digo cada vez.
¿Porqué mierda me habré puesto estos tacos?

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Wednesday, September 17, 2008

Look du Jour


O algo así como: Hoy me pegó jeans con tacos y las medias de red y fijate vos, qué lindos se ven con el fondo de alfombra. Ah, y con el tapadito negro tipo Belle de jour, una cosa de locos, che. Y humedad justa, una gloria para el pelo. Y hasta un poco de sol, y reuniones en cafés por Palermo. Digamos que así sí vale la pena, che.

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