DJ
Puedo armarte un playlist para cada persona que quiero y para la mayoría de los momentos de mi vida en los que había música de fondo. Una listita a veces de no más de 5 temas indiscutibles, temas que no me hacen acordar a la persona, el momento, temas que son.
Chu es Tigerlily de Nathalie Merchant por ejemplo con Calamaro y La Bersuit en ese tema “bien up” como dice ella.
F es un millón porque son un millón de años y otro millón de horas hablando, chusmeando, tejiendo, bailando, llorando y ejerciendo la mejor amiguez pero es Djavan, con Dragonfly Summer y Art of Tea de Michael Franks, Janet Jackson y Miles Davis y Zipless de Vanessa Daou que yo escuchaba sola llorando pero en esa misma época.
Amy Winehouse tiene definitivamente dueño, más que nada cuando arranca con Meet you downstairs y trata de convencerte que You know I´m no good; dueño con playlist eterno y variadísimo desde Las pastillas del Abuelo a toda una sarta de temas cachudísimos y medusones que incluyen Asignatura pendiente en versión unplugged de Ricky Martin. Y no me cansa. Tampoco Tu recuerdo de Ricky.
Y después está ese día que vimos Halloween I en Don Torcuato y dormimos una noche en carpa; alguien tenía un grabador con pilas de las gordas y un cassette del que salía Rainy Days. Ahora Rainy Days me sigue dando miedo cada vez que la escucho.
Olivos, mamá y Toti bailan lento en el living abrazados, soy diminuta y me da vergüenza ajena y me meto en el medio (del que no me escapo tan fácilmente) mientras Shirley Bassey canta If you go away, on a summer´s day, then you might as well, take the sun away…
I´m your man de Leonard Cohen tiene cuento y Barbra tiene noches enteras de cantar a los gritos y llorar al final de Star is Born. Twisting my sobriety y What you get is what you see, Desire, una noche en Freedom con Tuti a los 19. Sunday Bloody Sunday Maco que usaba la remera de Boy de U2 y Whole of the moon esa vez que fuimos en barco a Carmelo y nos tirábamos en las colchonetas a ver el amanecer en la proa y el río planchado como aceite y las lisas que saltan y se vuelven a hundir casi sin salpicar. Y otro cassette TDK de 120 de una ida a Bariloche manejando solas con L a los 20 en una Renoleta Rouge que casi muere en Carlos Casares. El TDK iba desde Franco de Vita hasta Lloyd Weber y Marillion y si agarrabas velocidad (digamos arriba de 130) hacía tanto ruido que no podías escuchar nada y tenías que apagar y charlar (a los gritos) pero mejor, porque te quedaban más temas para los 790K que te quedaban de ruta.
Chu es Tigerlily de Nathalie Merchant por ejemplo con Calamaro y La Bersuit en ese tema “bien up” como dice ella.
F es un millón porque son un millón de años y otro millón de horas hablando, chusmeando, tejiendo, bailando, llorando y ejerciendo la mejor amiguez pero es Djavan, con Dragonfly Summer y Art of Tea de Michael Franks, Janet Jackson y Miles Davis y Zipless de Vanessa Daou que yo escuchaba sola llorando pero en esa misma época.
Amy Winehouse tiene definitivamente dueño, más que nada cuando arranca con Meet you downstairs y trata de convencerte que You know I´m no good; dueño con playlist eterno y variadísimo desde Las pastillas del Abuelo a toda una sarta de temas cachudísimos y medusones que incluyen Asignatura pendiente en versión unplugged de Ricky Martin. Y no me cansa. Tampoco Tu recuerdo de Ricky.
Y después está ese día que vimos Halloween I en Don Torcuato y dormimos una noche en carpa; alguien tenía un grabador con pilas de las gordas y un cassette del que salía Rainy Days. Ahora Rainy Days me sigue dando miedo cada vez que la escucho.
Olivos, mamá y Toti bailan lento en el living abrazados, soy diminuta y me da vergüenza ajena y me meto en el medio (del que no me escapo tan fácilmente) mientras Shirley Bassey canta If you go away, on a summer´s day, then you might as well, take the sun away…
I´m your man de Leonard Cohen tiene cuento y Barbra tiene noches enteras de cantar a los gritos y llorar al final de Star is Born. Twisting my sobriety y What you get is what you see, Desire, una noche en Freedom con Tuti a los 19. Sunday Bloody Sunday Maco que usaba la remera de Boy de U2 y Whole of the moon esa vez que fuimos en barco a Carmelo y nos tirábamos en las colchonetas a ver el amanecer en la proa y el río planchado como aceite y las lisas que saltan y se vuelven a hundir casi sin salpicar. Y otro cassette TDK de 120 de una ida a Bariloche manejando solas con L a los 20 en una Renoleta Rouge que casi muere en Carlos Casares. El TDK iba desde Franco de Vita hasta Lloyd Weber y Marillion y si agarrabas velocidad (digamos arriba de 130) hacía tanto ruido que no podías escuchar nada y tenías que apagar y charlar (a los gritos) pero mejor, porque te quedaban más temas para los 790K que te quedaban de ruta.
Labels: Mi neurosis es muy flashona



