Friday, December 21, 2007

One more for the road

Ayer dice:
-Estoy tan pero tan light que no me da más profundidad que para la los epígrafes de la Caras. Miento, no estoy más que para las fotos.
Y a mí el tema de los New Year Resolutions y eso de andar haciendo balances tampoco me gusta. Eso de tener que concluir que sí, que efectivamente fue un año de mierda no es entretenido así que le re tomé la de andar light por unos días, cero introspección. Epígrafes de Caras y no mucho más, a veces ayuda.
Y después nos reímos a carcajadas las doce en la mesa, acordándonos de la bruja esa que atendía en un Fitito, un Bolita, no me acuerdo si en un boliche en el viaje de egresadas o en una de esas noches en las que nos pintaba ir a Palladium, la que nos tiraba las cartas y unas predicciones funestas. Salíamos todas en pedo y llorando por los pasillos de la disco. A mi nunca me gustó que me lean las cartas, las manos, la borra del café, los granos de arroz, las runas o el iris del ojo. Soy tan influenciable.
La lección no la aprendés más. No se toma Champagne, seguido de vino, seguido de Vodka con Maracuyá. No se hace. Resaca dolorosa. ¿Dónde duele? Duele justo abajo de las cejas, pegadito al hueso, del medio para el centro, a dos pulgares de la naríz. Y no se va con ibuprofeno. Cuando abrís el primer ojo la sentís y después lo único que querés es un balde de agua helada, tomates con limón y sal y dormir hasta que te juren que se pasa. Claro, el tema es que no podés dormir y con cada movimiento de la cabeza sentís como los escasos interiores rebotan contra las paredes del cráneo y todo adentro suena como un gong, con el sonido que tarda unos segundos en apagarse y cambiás de posición y gooooong, de nuevo.
Con un vaso largo, larguísimo en la mano, un Marlboro en la otra me miró y me dijo:
-Nos odiaremos por la mañana.
Nunca tanta razón. Odio. Y la fime promesa de nunca más dejarme influenciar por la frase Un trago más y nos vamos.
Tengo registro preciso de la hora y el trago (venía éste en vaso mediano, mucho hielo y hojita de menta con dos pajitas negras) que debería haber sido el último, ese que te deja afilada y en una pieza. Hay que hacer un estimado de mililitros adecuados y tolerables y prorratearlos durante la noche. Lo demás no es necesario. No suma.

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4 Comments:

Blogger Cosima said...

Como me decía siempre un octogenario muy delicioso "Noches alegres, mañanas tristes"

8:18 AM  
Blogger laura said...

Ni epígrafes, solamente fotos. A esta altura ni fotos porahi.

Mi educación prolija y suburbana incluyó pavor alochólico: no bebo nada pero nada que tenga ningún grado de nada. Juego con jugos idiotas servidos en vasos de coktail, cruzo las piernas, un pie colgando relajado, bebo de a poquito. Una idota la mina.

12:41 PM  
Anonymous Ciudad said...

Clarice, para la resaca de ginebra Bols mezclada con cerveza Quilmes -a la usanza ramonera-, no hay nada mejor que un 38 largo.

2:33 PM  
Blogger Promqueen said...

feliz navidad!

3:42 PM  

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