Wednesday, October 22, 2008

El del ascensor

Caminando por Sarmiento en dirección 25 de Mayo me lo cruzo. Yo tengo algo con los ingenieros o más bien, los ingenieros tienen algo conmigo. Desde mi vecino de la esquina en Olivos, es como que les parezco una especie rara. Creo que pasa por eso de los opuestos. O será el humor y lo espontáneo o mi ausencia de inteligencia en esas cosas en las que ellos suelen ser brillantes o mis análisis ocasionalmente acertados de las cosas y las situaciones. Todo eso sumado a mi ineptitud con las matemáticas, mi forma de hablar acelerada y con cuentos hiperbólicos y una falta total de discernimiento para la resolución de algunos problemas impensablemente sencillos. Y creo que le gustó exactamente eso. Fue el que me crucé una vez en un ascensor y mientras yo me miraba al espejo desde el piso 20 hasta planta baja me miró y me dijo:
-No te mires más que estás muy linda.
Y yo, que le venía echando el ojo hace meses me puse tan nerviosa que dije:
-Es que con el pelo se me enrula la humedad.
Y ahí quedó, 1996. Debe haber sido el tipo con el que más veces salí en mi vida. Me llamaba todo el tiempo pero no pasaba nada. Nunca, nunca jamás estuvo ni cerca de tocarme el flequillo con la punta de los dedos. Cada vez volvía a casa incrédula. ¿Le gusto o no le gusto? ¿Qué onda? Tomé medidas desesperadas. Una vez lo llamé y me caí en su casa con un cachorro de Golden Retriever como excusa (que tuve que devolver después de que me meó todo el auto) y otra pinché goma a algunas cuadras de su casa, en realidad a 20 pero me las arreglé para ir en llanta hasta su barrio. (Casi destruyo el auto, pero no importaba). Me acompañó a esa gomería que había en Mansilla y Coronel Díaz que no sé si todavía existe. Una noche de lluvia me terminé quedando a dormir en su casa porque era imposible irse y yo todavía vivía en Olivos. Dormí vestida y casi que con las botas puestas. Deprimente. Después, finalmente perdí el interés como era de esperarse tras la salida frustrada número 29. Reacciones rápidas que le dicen. Nunca pude entender si le gusté o no.
Hoy caminaba trajeado por Sarmiento, con cara de aburrido, con cara de ”me pasó una formación ferroviaria por encima”. Nos saludamos. Me dio su tarjeta de Corporate Business Manager forhjg efsucayrtkycrtkUYgfycxnjshz y me preguntó de mi vida.
-Nada, todo bien. Sigo viviendo en Palermo, laburo, escribo... Qué se yo…¿tenés 3 horas y te cuento? Ja. Creo que no te veo desde el 99. Pero bien, todo bien.
-Vos siempre contenta, ¿no? No te pasó un año, nena.
-Ja, no, me pasaron diez. Pero sí, ok, puede que parezca menos. ¿Vos?
Claramente no teníamos tema. Y ni le dije lo de la formación ferroviaria, claro.

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7 Comments:

Blogger Ana said...

lerdo como los trenes argentinos...por eso pensaste en la formación ferroviaria???

7:30 AM  
Anonymous VT said...

escuchame lo que te digo, con esa habilidad literaria que tenes lo destrozaste en una sola frase:le paso una formacion ferroviaria por encima.

Cruella Devil (o como poronga se escriba) es Heidi al lado tuyo.

8:09 AM  
Anonymous Anonymous said...

poco fogoso el ingeniero
vago y poco higienico el periodista..y pobreton
buen garchador el obrero,pero pobre
miron y pajero el taxista,sucio y pobre tambien
el abogado puede serr cauqluier cosa...un viejo con olor a viejo o un loco del pleito y amante del sexo loco,pobres y ricos
apaticos:contadores y escribanos,les da lo mismo
bancarios:degenerados,drogones,innovadorres,mueren jovenes
mas profesiones coming soon

Retired Rat

9:03 AM  
Blogger Charlotte said...

También Ana, pero más por lo deteriorado.
Sentime una cosa VT, de Cruella no tengo ni un pelo, de Heidi tampoco.
Retired. Banqueros? Periodistas/escritores? Publicitarios? Ingenieros agrónomos?

9:08 AM  
Blogger Carla said...

mmm que tipo raro...

1:31 PM  
Blogger laura said...

¿vos siempre contenta?

sí, ¿y vos siempre un boludo?


R.Rat, más profesiones porfavor.

6:18 PM  
Blogger Marina said...

era gay.

Rat es lo mas.

7:30 AM  

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