Tuesday, August 25, 2009

Careta

El portero paraguayo tiene la disciplina de un monje Shaolin pero únicamente para cagarme la vida. Todas las mañanas del señor, abre la puerta, desenrolla una manguera y hace correr el agua. Después, levanta la manguera y le da a las baldosas, las ducha a intervalos. Va de izquierda a derecha. Me despierta con el primer manguerazo y en ese mundo entre el sueño y la vigilia cada mañana me engaño con que no va a pasar, con que este es un día especial. Pero no. Hoy tampoco es un día especial. A mitad de la vereda, con el agua todavía corriendo, pega un grito. Siempre el mismo. Del otro lado de la calle, su alter ego, supongo que también manguera en mano, devuelve el grito de guerra. Ahí comienza una batalla que incluye básicamente fútbol, equipos locales y del exterior. Y todo, todito a los gritos. La gloria del fútbol gratis. ¿Es que hay fútbol todos los días? Es decir, ¿da para una conversación 6.45am de lunes a viernes y un poco más tarde los sábados? El intercambio debe durar minutos, minutos en que shusheo, me revuelco y doy vueltas en la cama, pataleo un poco y odio, un odio profundo, ese que te puede llevar a las fantasías más oscuras, a titulares de Crónica.
Y después se callan y yo me vuelvo a dormir.
Cuando salgo, me miro en el espejo de la puerta abierta del ascensor, bajo las escaleritas de mármol, la cartera colgando del brazo y saludo como si nada.
-Buen día.
Careta de mierda.

8 Comments:

Blogger Chukker said...

Tal cual!!! yo tenia un portero tucumano que a las 6 de la matina regaba las plantas y cantaba cual calandria!!!! Todos los dias!!!Imbancable...

Le gritabamos "callate!!!" pero nunca lo hizo. But who wants to fight with the fucking portero anyhow????
They own the building

10:19 AM  
Anonymous Anonymous said...

No entiendo el aclarar que son praguayos o tucumanos...en fin...

11:06 AM  
Blogger Laurita said...

Es terrible, pero no se puede vivir de malas con el portero... pueden hacerte la vida imposible si quisieran invertir su energia en eso, y por lo general sucede que no tienen nada mucho mejor que hacer.

11:09 AM  
Anonymous CHARLOTTERO said...

No es de buen gusto adjetivar, tal como anónimo dice. Más cuando el verdadero mal es ser portero, o "encargado" del edificio.
No entiendo porque en Argentina vivimos así: Le tenemos miedo al encargado. De qué? A ese nivel es como los señoritos que te sacan guita por estacionar en la calle. Extorsión. Abajo a los porteros. Autogestión. Cooperativas que los destituyan y dejen sin tareas. Se los imaginan al diván. Habría una rama de la psicología especializada en encargados de edificio como la hay en ruralistas.

11:55 AM  
Blogger Charlotte said...

Che, se puede decir vecina sueca pero no portero paraguayo? Por más que diga que la sueca es una maleducada de mierda y que añoro el momento en el que se tome el primer vuelo a su país?

12:11 PM  
Blogger Chukker said...

Lo de portero tucumano era simplemente para que se imaginen el repertorio propio del Norte argentino, no para desmerecer a nadie...
Lo del poder de los porteros es real...ha habido casos en que son perversos.

12:22 PM  
Anonymous CHARLOTTERO said...

Si usted le pone la nacionalidad que sea acompañando al sustantivo se puede leer como actitud xenófoba, más allá del origen de la persona. Y no acuso, ni mucho menos. Todos lo hacemos. A diario.
Yo hubiera dicho "portero del orto". La sueca es una tipa de mierda y punto. Sugerencias.

12:22 PM  
Blogger Protervo said...

mientras no se le agregue " de mierda" se puede decir paraguayo.

a mi portero lo tengo amenazado y anda que es una seda.

3:00 AM  

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