Monday, March 26, 2012

Niagara

Tengo cuentos tristes de mi padre. Cuentos en los que es chiquito y el único de tres hermanos que cuida a su madre. Diminuto, se sienta a su lado a verla tejer y agarrarle la mano porque sabe que sufre. El del medio. Es el que sube las escaleras de la casa (¿Malaver era?) a los 4 años y pregunta emocionado “¿Hoy ya es mañana?” porque había no sé que promesa para mañana.
Mi abuela me contaba los cuentos con ojos de madre y de abuela y creo que me trataba de decir que a a mí me había tocado el más sensible de todos. O puede que no me haya querido decir nada, sólo eso, que era el que se quedaba las noches en vela al lado suyo cuando lloraba. Consolándola.
Hay más cuentos tristes. Pero estos me los hizo mi madre acerca de mi padre. Ella me los hace con la intención de que comprenda y perdone, comprenda y perdone, comprenda y perdone. Yo comprendo y perdono, no entiendo un carajo y no perdono una mierda. Por turnos. ¿Todo hay que comprender y perdonar? Eso parece.
Lo estoy acompañando ahora a operarse de cataratas, esas sombras blancas en los ojos que hacen que no veas claro. Yo me acuerdo de cuentos tristes para tener paciencia. Comprender y perdonar y también ver las cosas más claras.

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9 Comments:

Blogger DANILA said...

comprender.
perdonar.

flor de laburito!

fuerza y beso!

10:46 AM  
Blogger My Sunlight said...

De Bert Hellinger y las Constelaciones familiares, aprendí que a pesar de TODO, DE CUALQUIER COSA QUE HAYA PASADO O TANTO TE HAYAN HERIDO Y DEJADO MARCADA EL ALMA, hay que perdonar a los padres.

Para poder luego vivir en paz. No juzgar, ni preguntárse el por qué. Sólo perdonarlos y honrarlos porque nos dieron la vida. Si no, siempre vas a tener problemas de pareja, en el trabajo, etc.

Tengo 40 y algo y sigo tratando de perdonar a mi madre. Ya pronto creo que lo podré hacer. Pero es un trabajo del día a día, de paciencia extrema y de pasar por alto los defectos y malos actos de aquellos que nos trajeron al mundo. Es difícil pero se puede. Se puede y uno se lo debe, para no quedar con una carga enorme cuando ya no estén.

Beso Charlotte. Me encanta leerte, lo hago desde hace 4 años, religiosamente entro todos los días a tu blog porque me siento muy identificada contigo.

2:31 PM  
Blogger Charlotte said...

Gracias chicas. Salió todo ok. Besos

5:54 PM  
Blogger Marietta said...

ufff que fuerte!!!

Yo despuès de mucho diván, terminé perdonando todo.

Tengo 42, están viejos, tienen achaques, me necesitan.

Ya no les discuto, los acompaño y trato de disfrutar el tiempo que paso con ellos.
Están grandes.
La verdad no se si comprendo, pero los perdono, a ambos...

6:52 PM  
Anonymous Anonymous said...

Hola! Ojalá puedas encontrar la tranquilidad para seguir viviendo. Lo bueno es que hablás mucho de ellos y eso ayuda a ver las cosas más claras. En cmbio yo me peleo conmigo todo los días y todavía no los puedo pedonar(sobre todo a mi papá) A veces el odio me puede. Tengo varios años más que vos y así están las cosas. Un saludo. Lindo leerte.
AC.

12:45 PM  
Anonymous Anonymous said...

Muy bueno lo de My Sunlight... También creo que perdonar a los demás es el mejor ejercicio para poder perdonarse uno mismo...


FedX

10:08 AM  
Anonymous Anonymous said...

perdonar es importante pero es difícil cuando uno busca perdonar a un padre que sigue haciendo lo mismo que te lastima una y otra vez. ¿seguir perdonando cada vez? supongo que sí, pero ¿cómo?
me alegro que haya salido todo bien!
otra de tus seguidoras, Lau

11:06 AM  
Blogger Kaki said...

yo no tengo cosas que perdonar (si que agradecer!) pero si de algo sirve se que aunque te esfuerces nunca pero nunca podrás devolverle a tus padres todo lo que hicieron por vos porque ellos te dieron la vida. suena a religiosidad pero nada que ver, es curso de psicoanálisis básico.
saludos y suerte!

7:55 PM  
Anonymous Danuto said...

Me vienen varias cosas para comentar :

1) Perdonar es como un espejo : si perdonás, te curás de algo. Si no sos capaz de perdonar, eso se refleja, se vuelve y queda adentro tuyo y te enferma aún más.
2) Siempre hay que perdonar. ¿Cuántas veces, Maestro ? ¿Hasta siete veces ? "...y yo les digo : Setenta veces siete"...
3) Honrar padre y madre es uno de los diez mandamientos. Creo que la esencia de eso es muy sabia. Más allá de creeencias. Es algo muy humano. Vale la pena intentarlo.

Sorry, tal vez suene muy dogmático. A mí me sirvió y me sigue sirviendo. Cada día más. No me resulta fácil en algunos casos. Y no la tuve ni la tengo fácil.

Ojalá esto le sirva a alguien...


1:34 PM  

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