Monday, February 02, 2009

Homesick, Mumsick


Yo no soy muy de extrañar. Cuando me voy de viaje disfruto, no es que no pienso, pienso sí, pero después vuelvo, me conecto y listo. No sufro. Cuando alguien se va lo mismo.
Tampoco soy muy mamera. Más bien cada una en su casa, llamados diarios, el esperable hostigue materno y todo bien civilizado. Pero cuando era chica extrañaba mucho. A mamá.
Una vez por semana yo iba a ballet, a un estudio que quedaba sobre Pelliza creo, justo antes de la vía muerta que cruzaba al San Andrés después de lo de los Mc Crea. Iba directo del colegio. Llegaba al estudio con una valijita de picnic de la mujer biónica que mamá me había preparado a la mañana porque sino me quedaba sin tomar el té y el día se me iba a hacer muy largo. Cruzaba el jardín que bordeaba el salón con piso de madera y entraba en los vestuarios justo antes de las cajas esas con resina en la que metíamos las zapatillas para no resbalarnos. Abría mi bolsa con la ropa y me iba cambiando despacio. Las medias cancán rosas, la maya negra con manguitas, las zapatillas de media punta. Después el pelo. Soltarme las colitas, cepillarme el pelo bien tirante y volverme a hacer ahora una sola colita pero anudándola en un rodete que tapaba con una redecilla también rosa. Me miraba en el espejo. A mamá le hubiese salido mejor. Volvía a mi lugar. Me esperaba el picnic de la mujer biónica. Abría. Un sandwich perfectamente armado con los bordes recortados tal cual me gustaba a mí y una Cindor. Los lagrimones que había venido esquivando hasta el momento se caían, así incontrolablemente pesados sobre las medias rosas, las zapatillas de media punta, el suelo. Mi mamá adentro del lunchbox de la mujer biónica. Ya no había forma de disimular. Yo quería estar con mi mamá. Yo no quería ser bailarina. Yo quería llegar a mi casa y tomarme un Nesquik ahí, con mamá al lado de la mesa, poniéndole siempre Newsquik de menos porque como nunca le gustó la leche jamás tuvo idea de cómo se hacía uno decente. No importaba. Todo era mejor que estar en ese lugar y todavía tener que esperar una hora entera de clase, con media hora de barra, media hora de centro y después esperar con todo en la mano para verla llegar en el Fiat blanco. Una hora entera. Imposible.
-Me duele la panza. ¿Pueden llamar a mi mamá? Me quiero ir a casa.

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22 Comments:

Blogger Directora de Orquesta said...

ay, Charlotte me dio unas ganas de llorar que ni te digo.

9:42 AM  
Anonymous Anonymous said...

Cuando contás estas cosas es imposible no enamorarse de vos.

9:43 AM  
Blogger perica said...

ay...yo lloré...
que imagenes tan claras escribis ch, me encanto este post.

12:44 PM  
Anonymous Anonymous said...

Qué lindo este post!!
Mi mamá tampoco hacía me bien el Nesquick...

L

2:21 PM  
Anonymous vir said...

Como siempre, como un espejo.

2:58 PM  
Blogger Virginia said...

la mujer biónica es solo un detalle, claro, pero yo era TAN fan, tanto quería ser ella, que me conmueve esa parte.

4:35 PM  
Blogger laura said...

lloré

5:05 PM  
Anonymous CHARLOTTERO said...

Este post la describe como una persona sensible en extremo...Y llorona desde siempre.
Mother no preparaba buen Nesquick por amarreta: siempre dos cucharadas de té.

3:36 AM  
Blogger Ignatius Really said...

buenísimo.

4:51 AM  
Blogger M. (Una Ramera) said...

ahora extraño a mi mamá

5:39 AM  
Anonymous Anonymous said...

tanta gente lee tu blog, charlotte, tanta tanta tanta. y no comentan porque los dejas mudos con semejantes post.
te felicito, esto ultimo es de lo mejor que he leido ultimamente.

8:51 AM  
Blogger Charlotte said...

Ay, gracias. en serio.

9:26 AM  
Blogger Protervo said...

muy muy bueno. kudosssss.

12:28 PM  
Anonymous FedX said...

Ninguna madre de aquella época sabía hacer Nesquik, todas ponían poco.

12:16 PM  
Anonymous Anonymous said...

yo extaño tanto a mi mamá que ya no esta.Y lloro siempre.Muy buen post

1:41 PM  
Anonymous Anonymous said...

a mí también me armaban muchas actividades post-escuela. Piano, inglés, judo, handball, tenis...ajedrez!....dactilografía!!!!
Y yo las odiaba, claro, qué mejor que estar en casa con mamá y papá a esa edad?

Charlotte mi mujer siempre te lee y yo a veces de refilón, por arriba de su hombro. Esta historia me llegó tanto que tuve que decir algo.

4:12 PM  
Anonymous Anonymous said...

No sólo compartimos el mismo gusto por la danza sino que además yo también tengo esa valija de la Mujer biónica. La guardé pensando que a mi hija en algún momento le podía gustar...cuando llegó el momento de dársela se mató de risa y me dijo que era una antiguedad.Hoy la usa el más chico para guardar playmovil.

11:50 AM  
Blogger maría said...

uh. qué tristeza. lloré.
como buena madre se preocupó por darte todo lo necesario para cuando estes sola,y lejos; se ocupó a diario (cero leche) de bloquearte el corazón para que no extrañes y todo lo extraño o extrañable puedas escribirlo, y sepas que ella 4ever será tu madren no tu amiga, y que a lxs hijxs mejor besarlos cuando duermen.
por eso no sos bailarina!

7:32 PM  
Blogger maría said...

yo psicóloga? total podés no aceptar mi comment. me fui al carajo. sory. muy lindo charlie!

7:34 PM  
Anonymous Anonymous said...

La primera vez que te leo..llegaste por recomendacion, impecable tu relato.. me conmovio..leerte es muy adictivo.

11:05 PM  
Blogger Charlotte said...

gRacias anonymous. Fuebuena la recomendación entonces?

7:45 AM  
Anonymous Anonymous said...

siii fue muy buena!!

8:20 PM  

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